Pero, más allá de que es inevitable perder talla o encogerse con el paso del tiempo, los factores ambientales pueden amortizar el deterioro de la estatura y reducir el efecto del paso de los años en nuestras vidas.
Ya hemos comentado que el Pilates la mejor postura al fortalecer la columna vertebral y, al igual que el yoga, evitan las encorvaduras al ejercitar la flexibilidad y los músculos de la espalda y el abdomen.
Nuestro cuerpo se mantiene erguido principalmente por los músculos que conforman el tronco superior, por ello, al fortalecer el abdomen y la espalda, el yoga y el pilates amortiguan los efectos del envejecimiento sobre nuestra talla, permitiendo reducir la cantidad de centímetros que perdemos.
Por supuesto, también es fundamental el estado de las articulaciones, pues para soportar el peso del cuerpo erguido las extremidades, la pelvis y la columna deben estar fuertes y sanas.
Al igual que los músculos que conforman la pierna, las articulaciones y la musculatura del tronco se fortalecen con la práctica de actividad física reduciendo incluso, los efectos de la descalcificación ósea que ocurre con frecuencia luego del período de fertilidad tanto en hombres como en mujeres.
Por eso, el ejercicio físico puede colaborar grandemente a amortizar el envejecimiento postural y, sobre todo, el pilates y el yoga por trabajar grandemente el equilibrio, la estabilidad y la flexibilidad corporal.
La actividad física no sólo contribuye a la salud interna sino también a aquella que se manifiesta con el paso del tiempo en nuestro cuerpo y que influye notablemente en la calidad de vida de las personas.
Este sistema de entrenamiento fue creado a principios del siglo XX por Josep Pilates que combinó sus conocimientos
de gimnasia, ballet y yoga. El gran principio de este método es el control: en cada ejercicio hay que controlar la correcta posición
del cuerpo, los movimientos y la respiración, por lo que resulta imprescindible concentrarse mientras se practica. Aquí lo importante
no es la cantidad de ejercicios que se haga, si no la calidad de los movimientos. Y el objetivo no es quemar calorías sino conseguir
un equilibrio perfecto entre el cuerpo y la mente.